Esta semana la cosa ha empezado fuerte. Aunque ya venia arrastrando cosas. ¿Por qué las personas no se conforman con ser ellas mismas? ¿Por qué tratan de cargar con la culpa de sus carencias a otros?
Ando disgustada y un poco triste, a veces con una profunda soledad. No es tan difícil ser auténtico, o si? Siempre he buscado la honestidad por encima incluso del amor.
Estos días son de tormenta 🤷🏼♀️.
Un abrazo grande, Cuca. No te canses de alzar la voz.
Mi querida Elisa, ojalá pudiera darte un abrazo de esos que hacen un poco más llevadera la tormenta.
No sé si es tan fácil ser auténtico. Creo que muchas veces exige más valentía de la que estamos dispuestos a reconocer. Mirarse con honestidad, asumir las propias heridas, las propias carencias y las propias contradicciones suele ser mucho más difícil que proyectarlas sobre otros.
También pienso que hay personas que cargan demasiado peso por querer vivir con verdad. Y por lo que te conozco, sospecho que tú eres una de ellas. A veces la honestidad tiene un precio: cierta soledad, cierta incomodidad, cierta sensación de ir a contracorriente. Pero sigue siendo un suelo mucho más firme que cualquier autoengaño.
No dejes que estos días grises te hagan olvidar quién eres. Las tormentas también limpian el aire y nos obligan a distinguir lo esencial de lo accesorio.
Y gracias a ti por tus palabras. Seguiremos alzando la voz, aunque sea con la serenidad de quien sabe que no siempre será escuchado.
Sobre lo del jueves... traer una vida a este mundo es siempre una temeridad, a medias entre la rebeldía y la esperanza, una auténtica faena, casi una condena, pero que puede conmutarse por amor. Una absoluta inconsciencia del más puro instinto reproductor, una locura que va a doler muchísimo, pero bendita locura.
Siempre leerte alimenta como un bálsamo que cura, aunque a veces escueza tanta realidad.
Me quedo con tu lunes, con ese desvío que inclina el alma, pero que si lo aprendes a tomar, sin prisa y sin resistencia te vuelve más humano.
El miércoles me llega como su coletilla, como aprendizaje y valentía para permanecer ecuánimes en esa grieta y no perdernos en los abismos por caer en la cobardía de no enfrentarnos a nuestros miedos, que subscribo, están dentro de nosotros.
Mi querida Cuca, cuanto agradezco tu presencia y tus realidades. Te abrazo, yo también! 🙏🏽🫂💚🌹
Me emociona especialmente que hayas unido esos dos Despertares, porque creo que, en el fondo, hablan de la misma tarea: aceptar que la vida no siempre transcurre por el camino previsto y encontrar el valor para permanecer cuando aparecen las grietas, las dudas o los miedos.
Me gusta esa imagen del desvío que inclina el alma. Quizá porque a menudo son precisamente esos rodeos, esos lugares a los que nunca habríamos querido ir, los que terminan ensanchándonos por dentro y haciéndonos un poco más humanos.
Y sí, también comparto contigo que algunos abismos no están fuera, sino dentro de nosotros. A veces el verdadero coraje consiste simplemente en no huir de ellos, en mirarlos sin dejarnos arrastrar por completo.
Gracias por leer con tanta atención y por devolverme mis propias palabras enriquecidas por tu mirada. Esa es una de las cosas más hermosas de esta pequeña conversación compartida que vamos tejiendo semana tras semana.
Esta semana la cosa ha empezado fuerte. Aunque ya venia arrastrando cosas. ¿Por qué las personas no se conforman con ser ellas mismas? ¿Por qué tratan de cargar con la culpa de sus carencias a otros?
Ando disgustada y un poco triste, a veces con una profunda soledad. No es tan difícil ser auténtico, o si? Siempre he buscado la honestidad por encima incluso del amor.
Estos días son de tormenta 🤷🏼♀️.
Un abrazo grande, Cuca. No te canses de alzar la voz.
Mi querida Elisa, ojalá pudiera darte un abrazo de esos que hacen un poco más llevadera la tormenta.
No sé si es tan fácil ser auténtico. Creo que muchas veces exige más valentía de la que estamos dispuestos a reconocer. Mirarse con honestidad, asumir las propias heridas, las propias carencias y las propias contradicciones suele ser mucho más difícil que proyectarlas sobre otros.
También pienso que hay personas que cargan demasiado peso por querer vivir con verdad. Y por lo que te conozco, sospecho que tú eres una de ellas. A veces la honestidad tiene un precio: cierta soledad, cierta incomodidad, cierta sensación de ir a contracorriente. Pero sigue siendo un suelo mucho más firme que cualquier autoengaño.
No dejes que estos días grises te hagan olvidar quién eres. Las tormentas también limpian el aire y nos obligan a distinguir lo esencial de lo accesorio.
Y gracias a ti por tus palabras. Seguiremos alzando la voz, aunque sea con la serenidad de quien sabe que no siempre será escuchado.
Te abrazo fuerte 💚.
Sobre lo del jueves... traer una vida a este mundo es siempre una temeridad, a medias entre la rebeldía y la esperanza, una auténtica faena, casi una condena, pero que puede conmutarse por amor. Una absoluta inconsciencia del más puro instinto reproductor, una locura que va a doler muchísimo, pero bendita locura.
Qué forma tan poética y realista de definirlo, Pepe 🥰.
Siempre leerte alimenta como un bálsamo que cura, aunque a veces escueza tanta realidad.
Me quedo con tu lunes, con ese desvío que inclina el alma, pero que si lo aprendes a tomar, sin prisa y sin resistencia te vuelve más humano.
El miércoles me llega como su coletilla, como aprendizaje y valentía para permanecer ecuánimes en esa grieta y no perdernos en los abismos por caer en la cobardía de no enfrentarnos a nuestros miedos, que subscribo, están dentro de nosotros.
Mi querida Cuca, cuanto agradezco tu presencia y tus realidades. Te abrazo, yo también! 🙏🏽🫂💚🌹
Querida Trini, qué regalo leerte.
Me emociona especialmente que hayas unido esos dos Despertares, porque creo que, en el fondo, hablan de la misma tarea: aceptar que la vida no siempre transcurre por el camino previsto y encontrar el valor para permanecer cuando aparecen las grietas, las dudas o los miedos.
Me gusta esa imagen del desvío que inclina el alma. Quizá porque a menudo son precisamente esos rodeos, esos lugares a los que nunca habríamos querido ir, los que terminan ensanchándonos por dentro y haciéndonos un poco más humanos.
Y sí, también comparto contigo que algunos abismos no están fuera, sino dentro de nosotros. A veces el verdadero coraje consiste simplemente en no huir de ellos, en mirarlos sin dejarnos arrastrar por completo.
Gracias por leer con tanta atención y por devolverme mis propias palabras enriquecidas por tu mirada. Esa es una de las cosas más hermosas de esta pequeña conversación compartida que vamos tejiendo semana tras semana.
Te abrazo con mucho cariño.