Hablar de "cuidado" es incómodo; empieza a serlo cada vez más. Y eso porque eso supondría mirarnos de frente, a los ojos, como sociedad y como individuos. Aceptar que el cuidado es algo que se está diluyendo en ese cóctel en el que nosotros mismos nos ahogamos.
Como bien apuntas, Eva, hablar del cuidado incomoda porque supone ponerse delante de un espejo que no siempre refleja algo agradable, bondadoso o ético. Por esa misma razón es crucial hacerlo. Es más, que duela es buena señal, en cieto modo, porque implica que no estamos totalmente anestesiados y podemos cambiar.
Espero que incomodarte desde el cariño y el cuidado ;)
Tal vez esa alarma silenciosa no esté influyendo solo en la natalidad sino también en la epidemia de salud mental que sufren los jóvenes, pues ellos también intuyen esa falta de futuro habitable, empezando por el grave problema de la vivienda. Como no espabilemos la peli de Cuarón nos va a parecer un cuento de hadas.
Hablar de "cuidado" es incómodo; empieza a serlo cada vez más. Y eso porque eso supondría mirarnos de frente, a los ojos, como sociedad y como individuos. Aceptar que el cuidado es algo que se está diluyendo en ese cóctel en el que nosotros mismos nos ahogamos.
Me haces reflexionar. Incomodarme. Eso es bueno.
Como bien apuntas, Eva, hablar del cuidado incomoda porque supone ponerse delante de un espejo que no siempre refleja algo agradable, bondadoso o ético. Por esa misma razón es crucial hacerlo. Es más, que duela es buena señal, en cieto modo, porque implica que no estamos totalmente anestesiados y podemos cambiar.
Espero que incomodarte desde el cariño y el cuidado ;)
Gracias por sumar.
Abrazos.
Mi querida Cuca, tu siempre tan quirúrgica. Que buen texto. Te mando un abrazo.
Muchas gracias, Mariana.
Abrazo de vuelta.
Has venido a hablar de una de mis películas favoritas. A muchos niveles. ¡Estupendo texto!
Muchas gracias, Tamara.
No la había visto hasta ahora y me dejó sin palabras. Gran película.
Tal vez esa alarma silenciosa no esté influyendo solo en la natalidad sino también en la epidemia de salud mental que sufren los jóvenes, pues ellos también intuyen esa falta de futuro habitable, empezando por el grave problema de la vivienda. Como no espabilemos la peli de Cuarón nos va a parecer un cuento de hadas.
Está en manos de cada uno sumar fuerzas para no acabar como en la peli de Cuarón.
Abrazos 🫶🏻.