Despertares 126.-
«Sed generosos y comprensivos. Que nadie jamás venga a vosotros sin que pueda irse mejor y más feliz» — Madre Teresa de Calcuta.
Te abro mi diario personal: cavilaciones y curiosidades que me han acompañado durante la semana. Una dádiva con la que espero que tu día empiece —o acabe— de forma diferente…
Lunes 29 de junio de 2026
La intimidad no consiste en una exaltación continua ni en la fiebre interminable de la pasión. Se parece más bien a un lugar al que el cuerpo llega y, por fin, deja de defenderse. A la posibilidad de desarmarse frente al otro sin miedo, de bajar la guardia sin sentir amenaza, de descansar en una presencia que no invade ni exige. Hay vínculos en los que uno sigue en alerta incluso cuando ama; y hay otros en los que algo más hondo sucede: el cuerpo mismo comprende que allí no hay peligro. Quizá la intimidad empiece justamente ahí, en esa extraña y preciosa certeza de estar a salvo.
Martes 30 de junio de 2026
La sabiduría tal vez comience en ese leve temblor de sospecha con que se escuchan ciertas casualidades cuando otros las nombran como si nada. Como si el azar no dejara a veces, en su aparente descuido, una huella secreta. Como si algunas coincidencias no trajeran consigo una verdad todavía sin pronunciar.
Miércoles 01 de julio de 2026
A veces la vida no hiere de golpe: escatima. Le niega a uno la infancia que debía haber sido suya, como si le retirara, casi sin ruido, los charcos donde chapotear sin miedo, las tardes desbordadas de juego, la liviandad de crecer sin prisa y sin sombra. Entonces el niño aprende demasiado pronto el peso del mundo; y hay inviernos que entran en él antes de tiempo.
Después pasan los años, pero no todo pasa con ellos. Queda una delicadeza rota, una cautela antigua, una forma de asomarse a la alegría sin acabar de entregarse. Quizá por eso algunas personas llegan a la adultez como quien sigue arrastrando una cadena hecha no de recuerdos, sino de intemperie. La infancia que no pudo vivirse no desaparece: a veces se queda dentro, respirando en silencio.
Jueves 02 de julio de 2026
Ningún camino orienta por sí mismo a quien carece de un fin discernido. Toda senda puede ser vía o extravío cuando no se sabe, con alguna lucidez, hacia dónde se quiere ir.
Viernes 03 de julio de 2026
Se tiene que volver a pensar la intimidad y la sexualidad. Mucho de lo heredado en ese ámbito no nace de una comprensión honda del cuerpo, del vínculo o del deseo, sino del miedo, de la inseguridad y de concepciones morales y culturales que a menudo confunden cuidado con control. Y esas formas de pensamiento, incluso cuando ya no se nombran, siguen operando en la manera en que uno se habita, se entrega y mira al otro.
Por eso se tiene que someter a examen lo aprendido. No para destruir sin más, sino para discernir qué parte de esa herencia deforma la relación con uno mismo, con el cuerpo, con el espíritu y con la alteridad. Hay reconstrucciones que solo empiezan cuando se acepta que no todo lo recibido merecía permanecer.
Sábado 04 de julio de 2026
Pensar la fertilidad como un regalo exige también una responsabilidad de acogida. Porque los regalos verdaderos no se arrinconan ni se dejan intactos sobre un estante: se reciben, se cuidan y dejan huella en la vida de quien los ha recibido.
Domingo 05 de julio de 2026
¿Te apetece compartir un despertar tuyo de esta semana?
Te leo.
Y hasta aquí por ahora…
Si te ha gustado dale al corazón, escribe un comentario y/o comparte.
Deambula libremente, escucha cuidadosamente y consume omnívoramente.



