7 Comentarios
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Avatar de Pepe Jordana

Hay una frase de Séneca para lo del jueves: "Ningún viento es favorable para el que no sabe a qué puerto se dirige", veo que ya la han traído más abajo. Voy tarde, tenía mucha plancha de emails jaja. El camino lo hacemos al andar, dijo el poeta. Da un poco igual la dirección e incluso el destino. Lo único importante es la pisada firme, curiosa y disfrutona.

Avatar de Cuca Casado

Al final, quizá el camino nos va haciendo mientras nosotros aprendemos a caminarlo. Y cuando la curiosidad acompaña a la firmeza, hasta los desvíos terminan pareciéndose a casa.

Avatar de Grace

Que bonita y certera definición de intimidad. Me ha encantado.

La del miércoles también me ha parecido muy interesante. Me ha parecido una forma muy interesante de verlo. Son una píldora de sabiduría tus despertares. Gracias por compartirlos.

Avatar de Cuca Casado

Muchas gracias, Grace.

Hay infancias a las que se les robó jugar a ser Peter Pan y ese anhelo sigue latiendo hasta el último día...

Abrazos.

Avatar de Iván Leal

«Ningún camino orienta por sí mismo a quien carece de un fin discernido. Toda senda puede ser vía o extravío cuando no se sabe, con alguna lucidez, hacia dónde se quiere ir.»

Siempre me ha resultado extraña la frase de Séneca sobre que no hay viento favorable para el que no sabe dónde va. Creo que en el fondo siempre tenemos cierto instinto sobre nuestra dirección correcta (otra cuestión es que uno tema o rechace seguir ese impulso interior). Incluso lo que no queremos ya nos acota la dirección a seguir, y una vez en marcha ir decidiendo qué ruta nos resuena más.

Desde luego, quien se queda en el puerto esperando vislumbrar su destino nunca va a descubrir nuevas costas.

Avatar de Cuca Casado

Me gusta mucho cómo lo planteas, Iván. Creo que, en efecto, rara vez caminamos con una certeza absoluta. La vida no suele regalarnos mapas completos; apenas un horizonte, una intuición, una especie de llamada que unas veces se escucha con nitidez y otras apenas como un murmullo.

Quizá por eso hablaba de un fin discernido y no de un destino perfectamente conocido. Discernir es, precisamente, aprender a escuchar esa dirección profunda que mencionas, sabiendo que también se va afinando mientras uno camina. Hay decisiones que solo se comprenden después de haberlas tomado y sendas que revelan su sentido únicamente cuando ya las hemos recorrido un trecho.

Me gusta también esa idea de que incluso aquello que rechazamos termina orientándonos. A veces la vocación empieza sabiendo qué no podemos traicionar, antes incluso de saber poner nombre a aquello que buscamos.

Quizá vivir consista precisamente en eso: caminar con la humildad de quien sabe que no lo ve todo, pero también con la confianza de quien reconoce que hay una verdad que, poco a poco, va saliendo a su encuentro. Gracias por hacerme seguir pensando.

Avatar de Iván Leal

Maravillosa forma de enfocar la vocación, principios-valores-inclinaciones de los que uno no podría prescindir sin perder parte de su espíritu.

Gracias, Cuca, siempre.